El diagnóstico del pioderma gangrenoso se basa en la biopsia del borde de la úlcera, que permite identificar un infiltrado neutrofílico y, al mismo tiempo, descartar infecciones que pueden simular esta entidad, especialmente micobacterias y micosis profundas. Esta diferenciación, además, es clave en pacientes diabéticos e inmunocomprometidos, como la paciente descrita en el caso.
Retrasar el inicio del tratamiento inmunosupresor únicamente a la espera de resultados microbiológicos puede incrementar la morbilidad, mientras que iniciar corticoides sistémicos sin haber excluido una infección activa puede resultar peligroso.
Por ello, la estrategia más adecuada consiste en realizar una biopsia con doble finalidad, histopatológica y microbiológica, de forma simultánea. Una vez descartada la infección, debe iniciarse de inmediato el tratamiento con corticoides sistémicos.
Dado que en la pregunta planteada existen dos opciones de respuesta correctas, la 1 y la 4, se solicita la impugnación de la misma.
Título: Diagnostic Criteria of Ulcerative Pyoderma Gangrenosum. A Delphi Consensus of International Experts
Autor: Emanual Maverakis, MD; Chelsea Ma, MD; Kanade Shinkai, MD, PhD
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et al
Editorial: JAMA Dermatoly
2018
461-466
Skin Ulcers Misdiagnosed as Pyoderma Gangrenosum
Roger H. Weenig, M.D., Mark D.P. Davis, M.D., Patrick R. Dahl, M.D., and W.P. Daniel Su, M.D.
Editorial: The new england journal of medicine.
2002